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Para empresas · Team Experience

Construir juntos.

Un día fuera de la empresa para reunirse en torno a un reto práctico y observar cómo se trabaja en equipo. El equipo diseña una solución, la pone a prueba y conversa sobre las decisiones que marcaron la diferencia.

Cuando un entendimiento necesita hacerse concreto.

Una reunión termina con un acuerdo. Al día siguiente, dos compañeros descubren que habían imaginado resultados diferentes. Cada uno está haciendo su parte, pero falta un paso que permita coordinarlas.

Una tarea fuera del entorno habitual ofrece la oportunidad de observar momentos como este mientras ocurren. Las personas deben aclarar qué quieren realizar y decidir cómo contribuir. Un cambio en el proyecto requiere avisar a quienes trabajan en otra parte; una duda expresada a tiempo puede evitar tener que volver a empezar.

La experiencia también deja espacio a la curiosidad y al placer de hacer algo juntos. Ver que una solución funciona permite reconocer el valor de una contribución que podría pasar desapercibida con las prisas del día a día.

Un reto que afrontar juntos.

Los participantes trabajan en equipos pequeños con un objetivo, un tiempo definido y recursos disponibles. Tras la presentación inicial, eligen cómo organizarse y desarrollan una solución que poner a prueba.

Durante el trabajo pueden descubrir que una idea necesita corregirse o que hace falta distribuir las tareas de otra forma. El resultado también depende de cómo consiguen comunicar estos cambios y dar espacio a las competencias presentes.

La jornada acompaña al proyecto hasta la prueba final e incluye un momento de intercambio al terminar. Incluso un intento que no funciona ofrece un episodio concreto que revisar: ¿qué habíamos previsto y qué descubrimos solo después?

El ritmo de la jornada.

Por la mañana

Nos reunimos para el desayuno de bienvenida. Presento el programa y las instrucciones de la actividad, con su objetivo y las condiciones de participación. Los equipos tienen tiempo para intercambiar ideas y organizar el trabajo.

Por la tarde

Después de comer, los grupos desarrollan el proyecto, hacen las comprobaciones necesarias y afrontan la prueba final. El cierre de la actividad y la entrega de premios dan paso al debriefing, la conversación guiada sobre la experiencia.

Qué llevar al trabajo al día siguiente.

En el debriefing retomamos episodios concretos. Podemos detenernos en una propuesta que quedó sin respuesta, un momento de espera o una comprobación que ayudó al grupo a avanzar. Las personas implicadas cuentan cómo vivieron ese momento y de qué información disponían.

A partir de ahí pregunto al equipo si reconoce algo parecido en su trabajo. La conexión gana valor cuando el grupo puede señalar una situación concreta y elige un ajuste que probar.

Si, por ejemplo, surgió que cada persona imaginaba un resultado distinto, en la próxima reunión se puede pedir que describan lo que piensan entregar. Acordar quién propondrá esta conversación y cuándo retomarla ayuda a dar continuidad a la experiencia.

El objetivo del cierre es identificar uno o dos acuerdos viables. El debriefing aborda hechos y comportamientos observados durante la jornada; no produce juicios ni perfiles individuales.

El formato en breve.

Participantes:

de 12 a 20 personas, divididas en equipos pequeños de cuatro a seis.

Duración:

una jornada de ocho horas, con tres horas por la mañana, una hora para comer y cuatro horas por la tarde.

Lugar:

un espacio externo a la empresa, elegido según el grupo, con espacios interiores y una zona exterior o cubierta adecuada para la actividad.

La propuesta incluye:

desayuno de bienvenida, bebidas, comida de bufé, materiales, organización de los espacios, facilitación, prueba final, entrega de premios y debriefing. Las condiciones se detallan en el presupuesto.

Preparamos la jornada a partir de vuestro grupo.

En la conversación con la persona de contacto de la empresa definimos la ocasión y lo que queréis ofrecer a las personas. Un grupo recién formado tiene necesidades distintas de un equipo que lleva años trabajando junto: conocer el contexto permite verificar la adecuación de la propuesta.

Acordamos el número de participantes, el período, el lugar y la lengua. Recogemos también las necesidades alimentarias y de accesibilidad para organizar actividades y roles teniendo en cuenta a las personas presentes.

Yo conduzco la conversación y acompaño al grupo durante la jornada. La preparación incluye el apoyo operativo necesario para los espacios, los materiales y la seguridad de la actividad.

Preguntas frecuentes

¿Para qué ocasiones es adecuada?

Puede formar parte de un Team Day, del inicio de un proyecto o de un encuentro entre departamentos que colaboran. Es útil que la persona de contacto tenga claro qué ocasión quiere ofrecer al grupo y pueda dar espacio a la conversación posterior.

¿Es team coaching?

Construir juntos es una Team Experience: una jornada delimitada en torno a una actividad colaborativa y un debriefing. Un trabajo continuado sobre la dinámica del equipo requiere otro recorrido. Los conflictos graves, las evaluaciones de personal y las dificultades organizativas consolidadas deben abordarse con intervenciones específicas.

¿Se necesitan competencias técnicas o manuales?

No se requieren competencias específicas. Los roles permiten contribuir de distintas maneras, también mediante la organización, la observación y el intercambio de ideas. Los materiales y las actividades se preparan con antelación.

¿Cómo se consideran las necesidades de los participantes?

Las recogemos durante la preparación para verificar su compatibilidad con el lugar y las actividades. Nadie está obligado a realizar una parte física con la que no se sienta cómodo. La distribución de los roles tiene en cuenta las capacidades y la disponibilidad de las personas.

¿Qué pasa si llueve?

La preparación prevé una solución cubierta. Las actividades al aire libre se adaptan o trasladan cuando las condiciones no permiten realizarlas con seguridad.

¿Podemos participar con un número diferente de personas?

El formato inicial está pensado para 12–20 participantes. Para un grupo de otro tamaño, verificamos en la primera conversación si la propuesta sigue siendo adecuada.

¿Qué recibe la persona de contacto después de la jornada?

Una síntesis anónima de los comentarios, los acuerdos surgidos del grupo y una breve devolución sobre la relación entre el objetivo acordado y la experiencia realizada. La devolución no contiene evaluaciones individuales.

¿Cuánto cuesta?

El presupuesto se prepara tras la primera conversación y depende de los participantes, el lugar, la restauración, los materiales y la logística. Distingue los honorarios profesionales de los costes directos, con las condiciones de la jornada explicitadas en la propuesta.

¿Qué ocasión queréis crear para vuestro equipo?

Escríbeme cuántas personas queréis involucrar, en qué período y qué os interesa vivir juntos. En la primera conversación entenderemos si Construir juntos es adecuada para vuestro grupo y cómo preparar la jornada.